miércoles, 25 de mayo de 2011

BARCOS DE PAPEL



Como escenas de esa película inacabada pasan fotogramas por mi retina intentando agarrar los momentos vividos y aferrarte a su compañía sorbiendo el café de tus días, horas que pasan sin intentar convencerte de nada que no hayas sentido o vivido, no es volver para atrás sino despejar misterios sin resolver pensando en posibles errores no cometidos o tal vez sacarte una sonrisa del alma, o quizás formar parte de ese sueño.

Cogidos de la mano y acariciando su palma recorrían el angosto camino hacia la playa, la brisa se le revolvía como pequeño placer ante sus ojos contemplando el mar y llenando sus zapatos de fina arena, la sensación de libertad y sentirse bien con la persona que amas a tu lado mientras las gaviotas juegan enfrente y las olas rompen a gritos su espuma blanca, miras hacia el horizonte y no piensas en nada salvo dejarte envolver por el olor a brea que penetra en tus sentidos y te hace feliz.

El silencio se acuna con las olas que lo matan de mentira y sonreimos mirando a la poca gente pasear al borde del mar. Caminar juntos de la mano y andar pequeños senderos de tramposa vegetación mientras a lo lejos le oimos y respiramos su mirada son de esos momentos que te liberan problemas y te devuelven la vida.

Sentados en una terraza cualquiera viendo la gente pasar, acompañados de cualquier cerveza fría o encendiendo el último cigarrillo mientras hablamos de cuando éramos adolescentes sintiendo la compañía de la persona que amas a tu lado y compartir ciertos momentos con la tarde calurosa bajo la sombra de cualquier árbol y la atenta mirada de la pareja de la mesa de al lado.

Difícil soñar sin vivir lo que sueñas y cuando lo vives quieres volver a soñarlo por unos minutos,  antes que el agua los borre por unos instantes y te devuelva a la vida real,  mientras se hunden hacia el fondo ante el oh de los niños sin olvidar la ilusión que antecede a cualquier sueño de que nunca se borren o que el agua no se los trague. Forjarlos y crearlos mientras los inventas y le das forma, te preparas para todo y empiezas tu obra a pasitos pequeños que enlazas encadenados con momentos vividos o tal vez imaginados.

Y cuando la madrugada te silencia y te deja con la persona que amas que descansa su cabeza sobre tu pecho mientras la abrazas y sientes su mano recorrer tu piel y sus labios sellar los tuyos en un tímido beso, cuando sientes su calor y su presencia enlazada a tí y no aspiras a nada más sino a vivirla como las estrellas viven la madrugada, la tenue luz testifica nuestra presencia a su lado y el calor de las sábanas nos envuelven en ellas y el silencio solo roto por un te quiero suave mientras le devuelves el beso que te había regalado.

O cuando emprendes ese viaje de ilusión hacia ninguna parte pero te subes al coche y la coges de la mano mientras conduces y oyes la suave melodía viendo pasar el paisaje y adentrándote en tus pequeñas cosas llevando a la persona que amas al lado dispuesta a compartir esos dias contigo y vivir la experiencia de salir de una rutina agobiante y parecer extraños en cualquier parte, comer en aquel viejo restaurante al calor de la gente mientras te observan raros o sientes al caer las gotas de ducha sobre tu cabeza mientras su mano enjabona tu cuerpo y te arreglas para tomar una copa.

Solo son momentos que yacen en nuestra mente sin borrarse ni dejar que el agua los engulla como barcos de papel que decididos se adentran en ella para navegar eternamente y que sin querer solo han formado parte de un sueño.

2 comentarios:

dulse_prinsesa dijo...

Es precuiso :D y la foto describe muy bien todo esto. Me gusta este blog. Te sigo y te espero por el mio http://sentimientosde1angel.blogspot.com.es/

balzac dijo...

Gracias, dulce_princesa. Pronto volveremos a retomar el blog. Ahora estamos centrados en GH.

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